Un equipo de universitarios cristianos caminó hasta un remoto pueblo en Centro América donde no había cristianos.
Su tarea era pintar un edificio escolar que otro equipo había construído. Puesto que estaban entusiasmados por la oportunidad de compartir al Señor, el peso de su equipaje, la pintura y la herramienta les parecía ligero.

Al entrar al pueblo, fueron recibidos por el jefe. Les dijo que su gente ya había escuchado más que suficiente en cuanto al Hombre Jesús. “No queremos escuchar ni una palabra más que quieran decirnos. Simplemente pinten nuestra escuela como dijeron que lo harían. Nosotros los observaremos. Cuando hayan terminado, les diremos si queremos aceptar a Jesús”.

El equipo se dio cuenta que sus vidas exteriores serían cartas vivientes: “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres” (2 Corintios 3:2-3). Todo lo que creían en cuanto a Cristo fue puesto a prueba en ese pueblo.

Esos universitarios “anduvieron como es digno del Señor”; y cuando estaban listos para irse, ¡diez personas, incluyendo al jefe del pueblo, confiaron en Cristo como su Salvador!

Neal Pirolo - Sirviendo Al Enviar Obreros: Apoyo En Oración… (via haciaotradireccion)

1 note

  1. chicar reblogged this from haciaotradireccion
  2. haciaotradireccion posted this